En esta obra, Claudio Nash Rojas presenta un diagnóstico riguroso y exhaustivo sobre el fracaso del Estado a la hora de responder por las graves y generalizadas violaciones a los derechos fundamentales cometidas durante octubre de 2019, acontecimiento que dejó al descubierto una profunda fractura democrática. A través de una meticulosa disección jurídica, la obra expone cómo el entramado institucional abandonó su deber de justicia frente a la sociedad civil.
El autor documenta con abrumadora precisión la consolidación de una política de macrocriminalidad y represión. Apoyado en cifras del Ministerio Público, informes de organismos internacionales y un análisis detallado de la jurisprudencia reciente, el libro revela un panorama desolador: más del 90 % de las causas culminaron en un archivo masivo. Nash Rojas examina críticamente el rol de la Fiscalía y del Poder Judicial, instituciones que, escudadas en formalismos burocráticos y en la deliberada fragmentación de las investigaciones, optaron por evadir la persecución penal de la cadena de mando. El texto denuncia así un doble estándar inaceptable: la aplicación del máximo rigor punitivo contra los manifestantes civiles, en contraste con una complacencia estructural ante la violencia ejercida por agentes uniformados.
Esta obra trasciende el mero recuento de los hechos para erigirse como una severa advertencia: sin verdad, reparación integral ni garantías de no repetición, la impunidad condena a la historia a repetirse.